4.8.18

Riesgo

El gato toma dos clases de riesgo. El primero es inherente a su actividad inmediata y la necesidad; el segundo está relacionado a lo que genera su atención. El primero es reaccionario; el segundo es premeditado. Uno se enfoca en no perder; el otro en ganar.

Claro está que esto no es una publicación sobre la superación personal y esa basura de ser mejor que nadie más. Es más que todo una reflexión sobre la idea de que tomar riesgos implica apuntar a la posibilidad de perderlo todo. Muchas veces los riesgos en la vida se toman de forma calculada, y sabiendo exactamente donde se está parado y eso está bien, porque no se puede vivir tirándose de los muros todos los días sin saber dónde se va a caer.

Y que nadie nos venga a decir que necesitamos más emoción en la vida, porque eso lo decidimos nosotros.

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