6.7.17

In between

El prólogo del libro The Great Divorce, de C. S. Lewis habla, a través de una historia alegórica sobre las diferencias entre el cielo y el infierno. En ella, las personas descubren, durante un viaje al cielo, que la realidad de arriba es tan fija que les es imposible interactuar con ella, y descubren que su materialidad es falsa, como en esa película creepy donde los niños descubren que son fantasmas en el mundo real.

Eso alimenta una idea que he estado analizando por un par de días, que es sobre el éxito y el fracaso, y de la que he escrito antes, pero desde la perspectiva de la fragilidad humana. ¿Será que nos encontramos a nosotros mismos en el éxito, o en el fracaso? Me pregunto esto con respecto a las impresiones que varias personas han compartido conmigo con respecto a lo que significa el éxito en sus vidas. Pero a medida me he encontrado en situaciones en las que he encontrado que no necesito nada, también me he visto olvidando mi naturaleza frágil o insegura, para ser recordado de ella en el momento en el que algo sucede que no hubiera deseado. No puede ser que seamos pobres o desdichados para poder sentirnos humanos, ni que seamos ricos o afortunados para creer que no necesitamos nada fuera de lo que nuestras manos pueden alcanzar.

Pero como en toda dicotomía de este tipo, hay un punto en el que no somos ni tan felices, ni tan tristes. Un punto en el que nuestra humanidad vive la plenitud de la felicidad pero recuerda de dónde vino; un estado en el que la desdicha sobrecoge pero trae consigo la promesa de lo que realmente somos. Fallar en esa unión entre ambos estados rompe el equilibrio entre lo que somos y lo que estamos destinados a ser.

Tal vez.

1 comentario :

Felix Frick dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.