12.1.17

Retrospectiva

Uno de los temas más interesantes en los que he reflexionado últimamente tienen que ver con el prejuicio de retrospectiva. Este se basa en la ilusión que las personas tienen, una vez los eventos han ocurrido, de que eran predecibles, o de nuestra capacidad de predecirlos. Ocurre siempre después de los eventos deportivos: todos tienen la capacidad de explicar por qué un equipo ganó o perdió, aunque hayan sido eventos improbables. Es como si fuéramos incapaces de admitir inconscientemente nuestra incertidumbre.

Sin embargo, una de las lecciones más valiosas que he aprendido en el último año es justamente esa: que hay un gran valor en reconocer nuestra incertidumbre. Quizá no sabíamos qué venía adelante, y el resultado no sea el esperado. A veces es bueno saber nuestras limitaciones y entender que no pudimos haber prevenido ciertas cosas, porque justamente eso es lo que nos hace crear un mejor juicio.

No se puede ver el futuro, pero siempre podemos ser más inteligentes en cómo lo afrontamos.