7.2.15

The Great Divide

Me llama la atención que uno de los más bonitos restaurantes en San Salvador tiene um balcón con vista hacia una comunidad marginal. Estar de un lado de la vista o del otro no importa: es tan impresionante ver la imponencia de las alturas a lo lejos como disfrutar de lo pequeños que podemos parecer en un plano general.

No importa el lado del que estamos, mientras aprendamos a apreciar ambas perspectivas. Dicho esto, ¿podríamos comenzar a eliminar estas cercas invisibles para poder comenzar a saludarnos como vecinos que somos?

6.2.15

La curva

Es interesante caminar sobre la curva de aprendizaje y descubrir que a partir de un momento en nuestra vida, aquello que nos parecía imposible más adelante resulta sencillo.

El inicio, por supuesto, terrible: repeticiones sin tregua, ilusiones y errores sistemáticos, percepciones y demás. Más adelante, la noción del resultado, la visualización, la corrección, la memorización, y finalmente la epifanía, la caída perfecta. Es un proceso demandante y desgastante, pero a medida pasa el tiempo, se convierte en nada. No cansa, no presiona, no preocupa y se vuelve parte de nosotros.

Sin embargo, hay un estado final del cual no podemos escapar sin trabajo. Por temporadas logramos vivir en él, pero sin esfuerzo no podemos triunfarle. Ya no es caminar sobre la cuerda floja lo que nos preocupa, sino todo lo demás que implica, correr a nuestro límite no se logra sin esfuerzo, y vivir una vida superior no es posible sin la visualización constante y el trabajo infinito.

Vivir es entretenido.