18.1.12

De por qué la protesta a SOPA me parece una ridiculez

No puedo mentirles: SOPA me preocupa. Sin embargo, no puedo terminarme de tragar los comentarios de toda la gente que está en contra de ella, y es la razón por la que decidí no seguir la tendencia con el blackout que se comienza ahora a medianoche. No es que no sea consciente de las consecuencias de una ley tan terrible, pero creo que no vale fingir ser activista por las razones equivocadas.

La primera razón es porque me es difícil creer que los Estados Unidos piense en implementar una ley que dañe completamente a sus propias empresas sin buscar un beneficio en el fondo. No podemos olvidar que aunque Apple y Microsoft se rasguen las vestiduras ante el monstruo de SOPA, ellos mismos (así como otras empresas cuyo capital intelectual es alto) se benefician a primer nivel con muchos aspectos de la ley, y por eso mismo, aunque esta ley sea vencida, van a terminar apoyando a algún otro tipo de ley de apoyo a su propiedad intelectual y a su conveniencia que dañe en gran manera las libertades de nuestra sociedad de una u otra forma. No es que Google, Apple, Facebook o Microsoft estén preocupados por cerrar gracias a su contenido, sino por infracciones realizadas por sus usuarios. Ellos simplemente se cubren las espaldas, y si hubiera una ley que afectara a sus usuarios pero que les diera inmunidad, la apoyarían de corazón.

Muchos de los usuarios de internetz que están quejándose después de ver vídeos y posts que explican lo que implica SOPA probablemente les cueste entender quiénes son realmente los afectados de una ley de censura de propiedad intelectual. Resumiendo: lo usual es ver al usuario afectado mientras que la empresa no sufre daños (piensen en Rapidshare, Youtube e incluso Google con sus censuras de links). Brokep lo ilustró ya hace casi cinco años con referencia a la redada para destruir al sitio de torrents musicales privado más grande del mundo, OPP y el nacimiento del (en ese momento) mejor sitio de recetas del mundo, Waffles, a la vez de denunciar el hecho que Google nunca sería censurado a pesar de que sea un sitio que contiene índices con millones de enlaces a descargas ilegales. Ahora la cosa cambia, y ¿quiénes creen que son los verdaderos afectados por SOPA? Pues las empresas, y eso es lo que ellos no quieren. Ellos van a esforzarse por tener leyes que destruyan a los usuarios que dañen sus intereses económicos, ya que la piratería les hace daño y ellos están interesados también en desintegrarla. Vos no les importás.



En segundo lugar, apoyar a las grandes empresas de software y hardware es estar simplemente a favor de un estilo de vida que nos facilita mucho. Dicho de otro modo, si pensamos en que deberíamos estar en contra de nuestra ley favorita solo porque van a cerrar nuestro Facebook, entonces no vamos a salir de mucho. Muchos de nuestros servicios ya censuran lo que podemos según nuestros intereses, y se han visto muchos esfuerzos para hacer que páginas que catalogan contenido bajen fotos, links y vídeos que supuestamente infringen propiedad intelectual de empresas, sin derecho del usuario a apelar e incluso cuando no haya infracción. Los mismos usuarios que se quejan de leyes como Sinde o SOPA son los mismos que invierten en teléfonos inteligentes que censuran a los desarrolladores y usuarios.

¿De qué sirve un blackout, incluso si SOPA se rechaza, cuando existen propuestas de leyes peores a esa? Dícese de la eliminación de la neutralidad del internet por la FCC, las leyes de strikes, la extensión de copyright, patentes y demás acciones legales que terminan dañando más al usuario que la empresa.Las acciones legales contra individuos infractores son más terribles para los usuarios que para los sitios, porque censura nuestras creaciones y nuestro derecho a tomar cosas ya existentes para crear nuevas. Limitarnos a preocuparnos por las pobrecitas vacas gordas del internet no va a facilitar las libertades en la red de las que muchos ni siquiera somos conscientes.

Por último, los verdaderos afectados en esta cruzada no directamente son los usuarios que tuitean y, sino los innovadores, creadores y facilitadores de contenido. ¿Programás, escribís, dibujás, pintás, diseñás? ¿Mantenés un sitio de filesharing o compartís información para beneficio de otros? Honestamente, ponerme una bandera de blackout simplemente porque mi sitio de torrents o streaming favorito no va a funcionar me parece una cuestión de niños.

El internet tiene mucho más por ofrecer, y libertades por las cuales vale la pena luchar. Mientras los usuarios no se eduquen en lo que realmente es importante, más leyes y amenazas van a dañar nuestros comunes y derecho para innovar.

8.1.12

La rutina

El problema con la rutina, es que esta no es como nos la imaginamos en nuestra cabeza. No es una especie de piloto automático que se mantiene en el mismo rumbo hasta que decidamos despertarnos de nuestro entretenimiento onírico. Muchas veces he querido soltar el volante del carro para darme cuenta de que cada bache del camino, peralte y las llantas me hacen virar de formas inesperadas y aleatorias.

Es por eso que el momento en el que soltamos la dirección de nuestras acciones, nos resignamos a terminar en cualquier lugar excepto adonde teníamos planeado llegar.