15.2.10

356/365 » Set

Llegar tarde a todos lados es uno de mis peores hábitos, y soy consciente de ello. Triste es que en tanto año de educación, nadie logró convencerme de cambiar... bueno, casi.

Creo que por eso la consultoría es como el zen de las profesiones. Uno de mis profesores siempre me gritaba al llegar tarde (lo cual era a diario), con el mantra de que el consultor debía ser el primero en llegar a todos lados. Claro, estas son palabras poco escuchadas hasta que uno llega al punto en el que uno descubre que la empresa donde uno está trabajando tiene un problema serio de hábitos de puntualidad. Pero, ¿con qué cara se le puede decir eso si uno es el último en llegar a todos lados? Y todo se vuelve complicado...

No hay comentarios :