Alterar nuestra percepción del tiempo no es nada complicado; simplemente es cuestión de saber quejarnos de lo que tenemos que hacer, y después intentar obviarlo hasta el último momento.
Así es como la vida se nos alarga: por la contracción del estrés para la dilatación de la diversión. Los que solían hacer las tareas del colegio hasta el domingo a media noche saben de lo que hablo.
20.1.10
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1 comentarios:
Eso se llama ahora Procrastinación.
Saludos
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