12.6.08

Peer pressure

Recuerdo lo que significaba para mí ser aceptado por mis compañeros en el colegio. Debido a que siempre fui adelantado respecto a mi edad, el mayor reto para mí era comprender y estar al día con los intereses de compañeros mayores que yo. Sin embargo, el skate, la música y muchas otras actividades 'cool' llegaron a mi vida mucho antes que muchos de mis compañeros. Quizá esta sea la primera vez en mi vida en la que realmente suene como un viejo, pero en mi época, antes que el Internet nos llenara de información, el conocimiento de cualquier actividad alternativa requería más que una simple búsqueda en Google. Por eso mismo, ser adolescente y destacarse socialmente dentro de un grupo social requería buscar la aceptación de un grupo, y asimilar lentamente las normas sociales. Hoy en día, fingir ser indie es tan sencillo como dar un par de clics.

Como sea, ese no es el punto principal. Hay que admitir que hoy en día, la aceptación social ha cambiado su modus operandi gracias a la globalización y toda esa moda de ser alternativo. Sin embargo, la adolescencia siempre mantiene su reto de ser parte del grupo. Siempre habrán algunos que, igual que yo, pasarán años sintiéndose diferentes a sus amigos y compañeros. Es la época en la cual definimos nuestros principales paradigmas y estilos. Tres cosas pueden suceder en el camino. La primera, es que aceptemos que somos uno más y terminemos siendo parte del grupo; la segunda, es que nos demos cuenta que somos distintos al grupo de los ganadores, y formemos parte de un grupo con gente como nosotros; la tercera, que dejemos a un lado nuestra verdadera identidad... de por vida. Tarde o temprano sucederá una de estas tres cosas, y será la resolución de una etapa difícil, logrando definir lo que será de nuestras vidas más adelante. La adolescencia terminará, y la persona tendrá su lugar en la sociedad, para bien, o para mal... en teoría.

En teoría, digo, porque yo no logré que ninguna de estas sucediera. Descubrí que siempre voy a ser parte de un grupo, pero nunca seré igual a nadie de ellos. No me refiero a esa estupidez de "todos somos diferentes", porque en realidad la individualidad se mide en términos que son fácilmente generalizables. No es que no pudiera compartir intereses con mis amigos, pero nunca pude hacer las cosas igual que ellos. Ya sea para el deporte, el estudio o cualquier otra actividad común, existe algo en mí que lo hace diferente, y muchas veces mejor, otras veces peor que los demás. Por suerte, y quizá gracias a muchos de los amigos que tuve durante ese tiempo, descubrí que puedo considerarme como un freestyler. Eso me ayudó a darme cuenta que ser diferente es lo mejor que pudo haberme sucedido. No soy realmente diferente, simplemente soy parte del grupo pero veo y hago las cosas de un modo que nadie más puede hacerlo. Nada mal, supongo.

Tristemente, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Esto significa que mi adolescencia nunca terminó, quizá nunca lo haga. Cada etapa nueva trae en mí ese mal sabor del reto por demostrarle a los demás que puedo ser una parte funcional, y quizá en algunos casos, bastante efectiva para el logro de nuestros intereses comunes. Por eso mismo me estoy desahogando, quizá. Estoy harto de la U. Sé que este año saldría, en teoría, pero no puedo dejar de sentirme incómodo por mis profesores, y mis compañeros. Aún no entiendo cómo es que muchos compañeros de años inferiores me pasan invitando a sus fiestas, se sienten orgullosos de presentarme a sus amigas, y piensan que necesitan ser amigos míos. Muchos compañeros piensan lo mismo mientras no entremos al lado profesional. Es sencillo cuando lo que está en juego es formar parte del grupo cool del colegio, pero cuando se trata del mundo profesional, las cosas se ven distinto. Todo se repite, y me pregunto a mí mismo: ¿dejo mi identidad a un lado y me hago parte del grupo, me acepto a mí mismo y me alejo de él, o dejo sin resolver mi carrera universitaria? Quizá logre arreglármelas para que de nuevo, ninguna de estas suceda. Pero por el momento, no tengo idea de cómo demonios voy a lograr arreglármelas.

3 comentarios :

gabi dijo...

¿Qué? ¿Esto se puede considerar conflicto a lo Queen Morgendorffer...?

:P

Just kidding...

Virginia dijo...

@Gabi: xD

William dijo...

jajajaja que buen comentario, ser o no ser, tenemos al "Chaquespiare" moderno, bueno snipe ser diferente es de lo mas divertido y poder mezclarte y aparentar ser alguien normal es mas divertido aun y te aseguro que te ha dado (y seguira dandote) buenos post para el blog