13.6.07

¿Terremoto?

Ahora estaba sentado, enviciado en el internet, cuando sucedió. Claro, yo ni siquiera le presté atención, no quité el seguro de la puerta, no me levanté de mi silla. Sin embargo, para mucha otra gente, es un nuevo tema de conversación. A mí me trae malos recuerdos. La incertidumbre y presión de vivir algo así no es una situación agradable para nadie, sin embargo nadie se preocupa mucho por eso... ahora.

Claro, si fuera una situación bastante poco común, entonces todos lo comentarían. Los noticieros lo transmitirían, la gente entraría en verdadero pánico, pero este no es el caso. Muchas veces tiembla mientras estoy en clase, y la gente no se levanta de sus asientos, la gente no se preocupa.

¿Será que la gente se acomoda a una situación que les molesta? Es algo parecido a no notar un ruido molesto hasta que alguien lo comenta. Todos, después de un tiempo, nos acostumbramos al riesgo, al dolor, al sufrimiento. Creo que es bueno, hasta cierto punto, no vivir en esa etapa de alerta que nos mantiene sin descanso. Creo que la vida está llena de situaciones de este tipo, en las que el peligro es inminente; sin embargo parecemos no preocuparnos de ello.

Siendo así ocurren dos situaciones: la primera es que no nos importen las consecuencias del riesgo, y que nos relajemos pensando en nuestra vida. Claro, eso sucede hasta que lo peor llega a suceder, y nos podemos lamentar por ello. La segunda es que seamos precavidos y esforzarnos al máximo por eliminar los peligros, rechazar la vida por tratar de vivirla.

Claro, la opción más certera sería buscar el equilibrio entre ambos casos, en el que vivamos nuestra vida aceptando las condiciones de riesgo pero tratando de vivir de forma normal y sobrellevarlo. La pregunta es: ¿Dónde se encuentra ese punto de equilibrio? Obviamente no se encuentra, estando tranquilo en una ciudad conocida como la "Ciudad de las hamacas", en edificios que NO son a prueba de sismos, y viviendo como si nada. Estamos locos, definitivamente.

4 comentarios :

Ligia dijo...

Te mandé un correo hace varios días, pero creo que no era la dirección correcta...lo voy a reenviar a este que sale en tu página, avisame cuando si te llega (y si no te llega, no me avisés).

PD: estuvo galano el samaquión.

gabivelis dijo...

Sólo se me ocurre decir algo que Víctor Hugo dijo mejor que yo:

"No temamos nunca ni a los ladrones ni a los asesinos: ésos son los peligros exteriores, los pequeños peligros.

Temámos a nosotros mismos. Las preocupaciones: esas son los ladrones; los vicios, esos son los asesinos. Los grandes peligros existen dentro de nosotros.

¿Qué importa lo que amenaza nuestra cabeza o nuestra bolsa? Pensemos con preferencia en lo que amenaza a nuestra alma."

Aplica a lo terremotos también... (y a las maras, y a la delincuencia, y al tráfico pesado de las 6 de la tarde de los viernes..., etc, etc, etc)

JC dijo...

Snipe:

Te invito a mi nuevo blog, no es tan entretenido como el tuyo (espero no te vayas a quedar dormido) pero te hago una cordial invitación a que me visites y me des tu opinión

Saludos

Isidora dijo...

A las personas, generalmente, no les gusta preocuparse haste que es inevitable.

Saludos!