14.1.07

El mundo es un kindergarten

Qué triste. A entrada del nuevo año, se me vino a la mente algo que había dicho hace algún tiempo en el blog:
Qu'est-ce qu'un adulte ? Un enfant gonflé d'âge.- Simone de Beauvoir

Bueno, y ahora voy entendiéndolo poco a poco. Gracias a mi memoria excepcionalmente buena para detalles irrelevantes, puedo viajar a aquellas épocas en las que solía ser esa 'ratilla' que observaba ese mundo de adultos, y los adultos parecían seres de una realidad muy diferente a la mía. Con obligaciones, responsabilidades y experiencias vividas a lo largo del tiempo, esperamos que un adulto sea un conocedor de la vida, y que siempre sabe lo que hace. Siempre veíamos a nuestros padres tomar decisiones de formas seguras, y al preguntar sobre temas complicados nos dicen: "cuando crezcás lo entenderás". Pues ahora he crecido, y estoy cobrando cuentas por todos esos comentarios, porque muchas cosas son aún incomprendidas para mi cabeza a los 20 años.

Muchas veces al ir creciendo, tenemos que comenzar a tomar nuestras propias decisiones, a buscar alternativas nuevas, abrirnos camino en el mundo, y a medida que avanzamos vemos a los niños detrás de los adultos que nos rodean. Siempre veo en muchos al niño que lo tuvo todo y que se cree mejor que los demás, aunque en el fondo es muy inseguro, o al niño que finge ser mucho más de lo que realmente es. Al niño que abusa de los demás, el raro, el fracasado, el acomplejado. Lo que somos desde la niñez nos acompaña, pero no sólamente eso, el modo en el que reaccionamos no siempre es "racional", y no siempre la experiencia toma lugar en nuestras decisiones. Por muy "adultos" y "maduros" que muchos parezcan, siempre más adelante hay errores por cometer, y experiencias nuevas por vivir. El mundo está gobernado por niños inteligentes, niños que evitan ser vistos jugando para sentirse más maduros; niños que esconden sus emociones reales para evitar ser ridiculizados. Aunque realmente, todos en el fondo compartimos nuestro deseo de ser apreciados y de que alguien llegue y nos diga "¡Bien hecho!" o nos regale una muestra de afecto, mucha gente lo confunde algunas veces con el deseo de poder o de otros deseos vanos.

En fín, posiblemente pueda comentar sobre este post más adelante, si acaso tengo este blog cuando tenga 30 años (yeah... ¡right!)

1 comentario :

Isidora dijo...

Crecer es atractivo y terrorífico al mismo tiempo.

Saludos!