15.10.06

El problema de Monty Hall y las decisiones en mi vida

¿Monty Hall? Sí, claro...

Es el bendito programa de televisión con el carro, está detrás de alguna de 3 puertas... ¿cuál escogerías?

Escogés una de las tres puertas, pero entonces el presentador juega con tu mente y abre una de las otras puertas. Ves que está vacía. Ahora, valdrá la pena cambiar tu decisión por la otra, o realmente deberías quedarte con la que escogiste? ¿Será que no te trae a la mente alguna situación de tu vida? Bajo momentos de incertidumbre, las decisiones son lo más difícil del mundo.

Escogiste una de las tres puertas sin saber nada. ¡podrías haber acertado a la primera! Pero bueno, viene el infeliz del presentador, y te dice que te va a dar la oportunidad de cambiar de opinión. Pues claro, ahora tenés que escoger entre dos puertas. Pero realmente, pensá en esto:

Si de todos modos el presentador va a enseñarte una de las puertas vacías, ¿Por qué ratas te hace perder el tiempo haciéndote escoger en primera instancia? He allí lo ridículo de este problema, que a lo largo de los años ha tenido ese elemento 'incoherente'. Los problemas se cuestionan, no se intentan resuelven a priori. Si tomamos en cuenta que:

El tipo te da a escoger 3 puertas, y escogés la correcta a la primera o no, tenés 1/3 de probabilidad de acertar, ¿cierto? Ahora, si él te muestra una puerta vacía, sólo te quedan dos: la puerta que escogiste y otra. En una de ellas está el carro, definitivamente. La resolución del problema según la wikipedia dice:

En resumen, si mantiene su elección original gana si escogió originalmente el coche (con probabilidad de 1/3), mientras que si cambia, gana si escogió originalmente una de las dos cabras (con probabilidad de 2/3). Por lo tanto, el concursante debe cambiar siempre su elección.
Pero ahora te digo: en un sentido matemático riguroso, respecto a ls 3 puertas, la probabilidad es mayor si acaso decidís cambiar tu decisión.

Ahora, como buen pensador, si analizás el hecho de que SIEMPRE van a enseñarte una puerta vacía, podrías fingir que tal puerta no existe, y decir: "sea cual puerta escoja, siempre me voy a quedar con dos." Por tanto, esta termina siendo una paradoja.

Alguna aplicación en mi vida? Ninguna, realmente. Por esto:
Si vos estuvieras en una situación en tu vida en la que tendrías que escoger, y alguien te hace dudar, pensá en que lo que vos escogiste, es lo que nadie te va a mostrar. La única cosa que se vuelve un misterio, es lo que has decidido como tuyo.
Ahora, te muestran cosas que pudiste haber escogido a modo de burla, de hacerte perder tu autoconfianza, pero te dicen que el premio aún está a tu alcance. Sin duda, si vos escogés algo en tu vida, sea lo que sea, es porque vos querés, y el costo de oportunidad (lo que no ganaste con las otras puertas) se vuelve mayor que lo que vos escogiste. Pero ¡Hey!, es justo. El saber lo que uno quiere, o al menos, tomar una decisión, tiene siempre un costo. Es de alguien con valor el asumir los platos rotos y decir: "Me quedo con la puerta número 3 :D ".

Mi consejo: si acaso no sabés qué decisión tomar, símplemente evitá pensar en las otras opciones que de todos modos no ibas a tomar. Eso es lo brillante de ese problema: la paradoja está en tu mente.

1 comentario :

elmeromike dijo...

todo en la vida: es o no es. si es lo que querias, bn por ti; si no... pues ni modo, traigan las otras tres puertas XD.