8.10.17

Historias de amor en la creación

"I guess you get to a point where you look at that pain as if it were there in front of you three feet away lying in a box, an open box, in a window somewhere. It’s hard and cold, like a bar of metal. You just look at it there and say, All right, I’ll take it, I’ll buy it. That’s what it is. Because you know all about it before you even go into this thing. You know the pain is part of the whole thing. And it isn’t that you can say afterwards the pleasure was greater than the pain and that’s why you would do it again. That has nothing to do with it. You can’t measure it, because the pain comes after and it lasts longer. So the question really is, Why doesn’t that pain make you say, I won’t do it again? When the pain is so bad that you have to say that, but you don’t. (...)" --Lydia Davis

I.

Hace poco leí la historia de cómo Nujabes y Shing02 escribieron la conocida serie de hip hop Luv(sic). A pesar de que la historia descrita en las canciones va dentro de la línea de amor romántico, me parece interesante la trasposición que la colaboración tiene: las personas que crean cosas juntos, comparten una relación que trasciende el trabajo y las experiencias. Es como si la creación en conjunto hiciera a los creadores padres y madres, los cuales comparten una conexión valiosa y trascendente.



II.

La falta de palabras para expresar una idea de un idioma a otro es una de las cosas más valiosas de abrir la mente a una cultura nueva. Pero también sucede que, aparte de perdernos en la traducción, a veces nuestro colectivo le da un valor nuevo a lo que decimos, aunque originalmente sea en otro idioma, algo de lo que ya he hablado antes. Basándome en esta premisa, el modo en el que la palabra japonesa nakama ha cobrado vida en el imaginario occidental se vuelve fascinante a partir del éxito de la narrativa de One Piece: a pesar de que para muchos sí existen modos de traducirla fácilmente, el modo en el que el fandom de la serie imaginó el sentimiento que la palabra transmitió a nivel contextual hizo que se volviera una palabra especial, al punto de que según leí, incluso los jóvenes japoneses ahora la usan de un modo distinto al tradicional en muchos casos. ¿Será que el uso de esta palabra habla de nuestro deseo interno por compañerismo y amistad a nivel colectivo?



III.

Hace unos meses vi al director ejecutivo de Creative Commons, con lágrimas en los ojos, descubriendo en Toronto una réplica gigante hecha en impresión 3D del tetrápilo, un monumento que recientemente fue destruido por un conocido grupo de extremistas en Siria. Hace poco me reencontré con la historia de Bassel Khartabil, un sirio que trabajó por la cultura en su región y que se encontró luchando en el conflicto de su tierra natal, a la vez que se convirtió en un vocero por la diseminación de la cultura. A pesar de su muerte y de la destrucción de este monumento, fue posible mantenerlo vivo, aunque fuera como réplica. ¿Será que nuestro aporte a la humanidad puede trascender a entregar algo de nosotros a los demás? Podés ver un poco más sobre el monumento acá.

Escribiendo memorias

Una de las metas para este semestre ha sido comenzar un commonbook, que son algo así como una libreta de apuntes común y corriente. Yo llevo un par de años llenando agendas con mi día a día, pero la diferencia entre eso y un commonbook es que estas se usan como repositorios de ideas: música, citas que se leen, ideas, etc., y qué sé yo. Nunca he tenido uno.

Una de las cosas que me hicieron tomar la decisión fue pensar que muchas personas al final de su vida son capaces de escribir libros con memorias de cosas importantes que les sucedieron. Ya a mis treintas, soy capaz de ver que es mentira que uno se va a acordar de todo. Y pienso también en mi blog, que ha servido algunas veces como repositorio de ideas o de eventos de los que ya ni siquiera me acordaba. Quizá ha sido difícil aceptar esa transformación de un blog de un estudiante con ideas entre la lógica y la matemática, al de un adulto con más profundidad y con más miedo de hacer preguntas porque puede inferir las respuestas más rápidamente.

Igual, es divertido venir y escribir, pero sé que lo será más cuando venga en un futuro y encuentre este tesoro de ideas de lo que voy dejando a lo largo de los años.

6.7.17

In between

El prólogo del libro The Great Divorce, de C. S. Lewis habla, a través de una historia alegórica sobre las diferencias entre el cielo y el infierno. En ella, las personas descubren, durante un viaje al cielo, que la realidad de arriba es tan fija que les es imposible interactuar con ella, y descubren que su materialidad es falsa, como en esa película creepy donde los niños descubren que son fantasmas en el mundo real.

Eso alimenta una idea que he estado analizando por un par de días, que es sobre el éxito y el fracaso, y de la que he escrito antes, pero desde la perspectiva de la fragilidad humana. ¿Será que nos encontramos a nosotros mismos en el éxito, o en el fracaso? Me pregunto esto con respecto a las impresiones que varias personas han compartido conmigo con respecto a lo que significa el éxito en sus vidas. Pero a medida me he encontrado en situaciones en las que he encontrado que no necesito nada, también me he visto olvidando mi naturaleza frágil o insegura, para ser recordado de ella en el momento en el que algo sucede que no hubiera deseado. No puede ser que seamos pobres o desdichados para poder sentirnos humanos, ni que seamos ricos o afortunados para creer que no necesitamos nada fuera de lo que nuestras manos pueden alcanzar.

Pero como en toda dicotomía de este tipo, hay un punto en el que no somos ni tan felices, ni tan tristes. Un punto en el que nuestra humanidad vive la plenitud de la felicidad pero recuerda de dónde vino; un estado en el que la desdicha sobrecoge pero trae consigo la promesa de lo que realmente somos. Fallar en esa unión entre ambos estados rompe el equilibrio entre lo que somos y lo que estamos destinados a ser.

Tal vez.

22.5.17

La espera

Todos hemos tenido que esperar algo en algún momento de nuestras vidas, y sabemos que la experiencia puede tornarse de dos maneras. La primera es cuando esperamos algo que en cierta manera ya conocemos, como la nota de un examen o la regañada de nuestras vidas. La segunda es un poco más complicada, porque podemos esperar algo que no entendemos o conocemos, y que no sabemos cuándo va a llegar. Puesto en perspectiva, si esperamos algo que no sabemos qué es, y que puede llegar en el momento menos esperado, entonces no estamos realmente esperando nada especial en término de lo físico, sino que, de forma más confusa, esperamos una experiencia o algo que puede medirse solo en el mundo de lo existencial.

Ahora, sabiendo eso, quizá la espera pasaría de preocuparnos por eso que llega, a preguntarnos qué es lo que queremos que llegue. Claro, eso lo hace más complicado, pues sabemos que si no escogemos eso que vamos a desear, no podemos nunca esperar que seamos satisfechos, así como pasa con la persona que nunca puede ponerse de acuerdo sobre adónde ir a comer tras múltiples intentos de convencerla con opciones. Para solucionar esto hay dos opciones: una es reducir las opciones o llegar al punto de la imposición, y la otra es depertar el apetito para inducir alguna opción de las disponibles.

Y es que es muy difícil escoger si no hemos descubierto lo que llama nuestro interés.

9.5.17

Inicio

Será que tal vez, solamente tal vez, el verdadero espíritu de aventura inicia cuando dejamos de hacer y responder preguntas. No más qué, cómo ni por qué, sino que más aquís y ahoras.

12.1.17

Retrospectiva

Uno de los temas más interesantes en los que he reflexionado últimamente tienen que ver con el prejuicio de retrospectiva. Este se basa en la ilusión que las personas tienen, una vez los eventos han ocurrido, de que eran predecibles, o de nuestra capacidad de predecirlos. Ocurre siempre después de los eventos deportivos: todos tienen la capacidad de explicar por qué un equipo ganó o perdió, aunque hayan sido eventos improbables. Es como si fuéramos incapaces de admitir inconscientemente nuestra incertidumbre.

Sin embargo, una de las lecciones más valiosas que he aprendido en el último año es justamente esa: que hay un gran valor en reconocer nuestra incertidumbre. Quizá no sabíamos qué venía adelante, y el resultado no sea el esperado. A veces es bueno saber nuestras limitaciones y entender que no pudimos haber prevenido ciertas cosas, porque justamente eso es lo que nos hace crear un mejor juicio.

No se puede ver el futuro, pero siempre podemos ser más inteligentes en cómo lo afrontamos.

2.1.17

Guía práctica para vivir aventuras

  1. Sin importar lo que muchos digan, no hay aventura que valga la pena sin una meta en mente. ¿Tu aventura se enfoca en salvar el mundo, o encontrarte a vos mismo? Como sea. Todos buscan algo, y más vale que sea algo que al final valga la pena.
  2. El desarrollo del aventurero no se mide pensando en aquello que se deja atrás, sino en aquello por lo que lucha por no dejar durante su travesía.
  3. Algunas aventuras son reconocidas como aventuras desde el inicio; algunas otras se convierten en el camino. Pero para muchos, las aventuras son aquellas que reconocemos hasta que ya han terminado.
  4. Las buenas aventuras tienen caos y desorden; tambien suelen ser impredecibles.
  5. Hay aquellas aventuras que no terminan: se llaman borradores. Los borradores sirven como base para escribir aventuras más emocionantes.
  6. Las aventuras no pueden ser completamente introspectivas, porque el sentido de aventura solo nace cuando nos enfrentamos a algo más grande que nosotros.
  7. Las aventuras no se viven solos: o las vivimos con alguien más, o las contamos a otros cuando han terminado.  La clave es esta: descubrimos que estamos en una aventura - la asumimos - la compartimos.

Eloquence

[...] and yet, perhaps my problem is that I can indeed put every single one of my feelings into words.

30.12.16

Pasar del tiempo

Hace diez años escribí este post bastante críptico. La historia es esta: varios compañeros de mi universidad murieron en esa intersección por culpa de un conductor temerario. Creo que los cientos de veces que he pasado por esa intersección después de las diez de la noche me traen la memoria de tan aparatoso accidente, y me hace recordar especialmente a una amiga que perdí ese día.

Lo interesante de esto es cómo de repente la idea se vuelve un poco extraña, tanto como incómoda. Pensar que las personas que nos dejan nunca van a crecer ni envejecer, mientras que nuestra vida sigue. Esa percepción del tiempo nos pone en contexto en cierta manera sobre lo que somos y donde estamos. Si bien es cierto nos hace pensar en los instantes, también ahora no deja de hacernos vernos en una línea temporal un poco más larga que la que veríamos en el día a día.

Y así, han pasado diez años también desde que mi blog nació, y mis ideas han cambiado conmigo. Aunque me hacen pensar a veces en momentos como este, también me hacen reflexionar sobre todo lo que no es igual, y todo el camino que hemos recorrido para llegar hasta acá.

Eso de sentirse viejo.

24.12.16

Navidenso

Navidad en San Salvador: tráfico intenso, odio en las calles, violencia en las tiendas, consumismo y exceso desmedido en todos los ámbitos de la vida.

Sin duda, esta es la personificación de lo que pasa cuando nos esforzamos demasiado por ser felices.